El Presidente de la 63 sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas reconoce el derecho a la paz como un DH fundamental

Misión Permanente de Nicaragua ante las Naciones Unidas (Ginebra)

El representante de la AEDIDH y UNESCO Etxea en Ginebra, el Sr. David Fernández Puyana y la Sra. Reminicie Metayer participaron en una reunión de trabajo con la Sra. Sofía M. Clark, Embajadora de Nicaragua ante las Naciones Unidas, y el Sr. Miguel Escoto Brockmann, ex Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas y nuevo miembro del Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos.

Durante la reunión, el representante de la AEDIDH informó a los interlocutores sobre la Campaña Mundial sobre el Derecho Humano a la Paz, y, en particular, los últimos avances realizados en Ginebra en la materia, tales como la organización de un taller de personas expertas sobre el derecho de pueblos a la paz, celebrado en Ginebra (15-16 diciembre 2009) y la resolución 14/3 aprobada por el Consejo de Derechos Humanos (17 de junio de 2010), la cual pide al Comité Asesor que prepare un proyecto de Declaración sobre el Derecho de los Pueblos a Paz.

El Sr. Miguel d’Escoto Brockmann es un veterano estadista, político, dirigente comunitario y sacerdote, el Padre Escoto fungió durante más de una década como Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Nicaragua, cargo que desempeñó desde julio de 1979 hasta abril de 1990. Durante su mandato, jugó un papel clave en la Contadora y la paz de Esquipulas la cual puso fin a los conflictos armados en Centroamérica en la década de 1980.

Inspirado por la vida y obra de personalidades como León Tolstoi, Gandhi, el Dr. Martin Luther King y Dorothy Day, el Padre Escoto es un partidario del multilateralismo y el respeto del derecho internacional, y está profundamente comprometido con la principios de la no violencia activa, la solidaridad y la justicia social, que, junto con un profundo sentido de la ética, han constituido la base de su vida política.

El Padre Escoto ha recibido numerosos premios, tales como: la Orden del Cardenal Miguel Obando Bravo (2007), el más alto honor otorgado por la Universidad Católica Redemptoris Mater (UNICA), por su trabajo por la paz, el Premio Thomas Merton (1987), por su compromiso con la paz mundial, la Orden de Carlos Fonseca Amador (1986), el mayor honor del FSLN, por su contribución al derecho internacional, el Premio Lenin de la Paz Internacional (1985-1986) concedido por la Unión Soviética, el Premio Julio Cortázar por la Paz y la Democracia en América Latina y el Caribe (1985), otorgado por el Instituto Argentino de Relaciones Internacionales, y el Premio de la Paz Alfonso Comín (Barcelona, España, 1984), que aceptó en nombre del pueblo nicaragüense . En junio de 2008, el Padre Escoto recibió el respaldo unánime del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC) en las Naciones Unidas para que fuera candidato a la Presidencia del sexagésimo tercer período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

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